II Domingo después de Navidad 4 de enero de 2015
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy bendecido día tengamos todas y todos! Con nuestros corazones rebosantes de gozo por la presencia de Dios en medio de nuestras vidas, dispongámonos a celebrar nuevamente que Él vino para jamás irse y que está aquí en la Eucaristía. Sin hacer falta una fiesta especial, este Domingo nos encuentra entre Su Nacimiento y la Adoración de los Reyes. ¡Cualquier día es bueno para encontrarnos con el Recién-Nacido en el portal de nuestros corazones! Dios ha venido a salvarnos! ¡Nos ha hecho hijos del Padre! ¡Es Él quien nos lo ha revelado! Que nuestros cantos de gozo y nuestras actitudes realmente cristianas sean los altavoces que anuncien al mundo que seguimos y adoramos a Jesús, nuestro Salvador. María y José nos acompañen a verlo crecer en nuestras vidas, llenándonos de Su Luz, Su gracia y Su bendición. PENITENCIAL 1. Pedimos perdón, Señor, porque nos olvidamos que Tú amas a cada persona. Muchas veces las hacemos sufrir y Te entristecemos. Señor, ten p...