VII Domingo Ordinario, 24 de febrero de 2019
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días, amigos y amigas! Sean bienvenidos a esta celebración del Séptimo Domingo Ordinario. Muchas veces escuchamos que “Dios es amor”. Y, precisamente, hoy vamos a conocer la grandeza del amor incondicional que Dios siente por nosotros y que todos los cristianos debemos aprender a sentir por nuestro prójimo; no sólo por nuestros hermanos, papás y amigos, sino, también, por el que sufre, por ese amigo con el que nos hemos peleado o por ese otro que no nos ha tratado demasiado bien… Amor hacia todas las personas sin distinción. Y nada tan grande como aprender a amar incluso a quien no nos ama; más aún, amar a quien quiere destruirnos…¿Por qué? Porque ser hijos de Dios implica también darnos a los demás con todo el corazón y con todo nuestro ser. PENITENCIAL 1. Porque a nuestro amor lo vence hasta un malentendido. ¡Señor, ten piedad! (Niño portando un corazón pequeño, lo cambia por uno grande que tiene, además, una Cruz) 2. Por olvidar que...