Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta descubrir

Tu familia y tú:

Imagen
      Simplemente, Isabel: Muchas veces pensé que había familias maravillosas, que jamás tenían problemas y, si los tenían, los sabían resolver de manera ejemplar. Cuando tuve mi primera y gran amiga ―más que eso, una hermana muy cercana― fui descubriendo que algunas familias también tenían situaciones difíciles, que no se solían resolver ejemplarmente. ¡Eran ya dos! No obstante, tuve la dicha temprana de descubrir la realidad: todas las familias tienen problemas que no siempre se resuelven de manera ejemplar. Más aun, hay problemas que se manejan ejemplarmente y hay otros que se manejan desastrosamente. Como en todo lo que es vida, lo bueno, hermoso, gratificante o positivo se alterna de manera constante con lo malo, feo, desagradable o negativo. No obstante cualquier calificativo negativo que tu familia o los integrantes de ella puedan merecer, a eso se le oponen numerosas cualidades (calificativos positivos), las cuales nos toca descubrir y favorecer. Porque...

¿Hipócritas?

La Palabra de Dios nos golpea con este término que, a muchos, les resulta ofensivo. Queremos lucir sinceros pero, en numerosas oportunidades, pareciera que no lo somos. De esta manera Jesús calificaba a los buenos de la sinagoga que se molestaron porque Jesús sanara a una mujer de su encorvamiento de muchos años, el cual casi le impedía caminar, pues lo había hecho en día sábado. Y me pregunto si no somos así también nosotros, que defendemos banderas en nuestra vida y actuamos de manera diferente a aquello que anunciamos. Así, por ejemplo, siendo defensores de la paz, críticos ante las guerras, opuestos a enfrentamientos familiares o sociales …pero, hacemos pequeñas y ocultas guerras cada día en nuestros ambientes privados. Tal vez sea porque no hemos descubierto la similitud entre esa situación que criticamos y nuestra propia actuación y, por lo tanto, nunca recae sobre nosotros mismos la lupa. Conviene, pues, volver a no...