Viernes Santo, La Pasión del Señor, 14 de abril de 2017
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Buenas tardes para todos! Lejos ha quedado la alegría de la entrada de Jesús a Jerusalén. Ayer le recordábamos en su entrega eucarística, la magistral ejemplificación del Mandamiento del Amor en el servicio y su regalo del sacerdocio. Pero hoy, Viernes Santo, Jesús ha pasado al Padre en su entrega total por nuestra Salvación, que ha ganado a precio de Cruz, Cruz que se ha convertido en signo de la total donación de su amor. Por eso guardamos silencio y no celebramos la Eucaristía, sino que hacemos una celebración de su Pasión y contemplamos y adoramos la Cruz. Escucharemos las lecturas y, particularmente, la Pasión según san Juan. Y porque su amor todo lo puede, recibiremos su Cuerpo reservado desde ayer para alimentarnos. Doblemos por Jesús nuestras rodillas, guardemos silencio y recemos desde lo más profundo de nuestros corazones. El Señor de la Vida, Jesús, ha muerto por nosotros. MONICIÓN A LAS LECTURAS PRIMERA: El sufrimiento no nos agrada per...