¿Cómo va tu día?
Hay mucha gente a quien siempre ves alegres: El acólito de tu parroquia, el panadero, la costurera… Sin embargo, hay muchas otras a quienes siempre encuentras agobiados, apesadumbrados, inquietos y, normalmente, tristes. Unos y otros ven la vida de forma diferente; situaciones idénticas parecieran causar en ambos efectos distintos, hasta opuestos. Entonces, nos preguntamos por qué y llegamos a ‘detalles’ importantes, los cuales justifican una u otra reacción. Así, la persona que perdió a un ser muy amado en un día nublado probablemente tienda a sentirse mal en un ambiente así, a pesar de que pueda tener otras muchas razones para sentirse feliz y tranquilo. Esto ocurrirá en tanto no analice y comprenda que no fue ese día nublado el que le llevó a la persona tan amada lejos de sí. Al hacerlo su actitud irá siendo ‑más pronto que tarde- mucho menos severa al percibir el clima como causante de buenos o malos días. Si at...