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XXX Domingo del Tiempo Ordinario, 29 de octubre de 2017

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MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días a todos los hermanos! Sepan que todos son bienvenidos a nuestro XXX encuentro con el Señor Jesús dentro del Tiempo Ordinario.  Y ¡cómo no hacerlo!, si es el mismo Jesús quien nos invita porque quiere llenarnos de su amor, que todo lo puede. Al hablar de amor debemos pensar en Dios que, como Padre, nos ha amado y traído a la existencia; como Hijo, se entregó totalmente por nuestra Salvación; y como Espíritu Santo, permanece dándonos la Gracia necesaria para que alcancemos la santidad. Por eso nos pide que lo amemos y que amemos al hermano, al prójimo. Él nos conceda la gracia de descubrirlo y amarlo en nuestro prójimo. PENITENCIAL Porque nos gusta ser bien tratados, pero nos cuesta tratar de la misma manera a extranjeros, pobres o a quienes vemos como inferiores. ¡Señor, ten piedad! Porque vivimos tan secundaria y ligeramente nuestra fe que pocos quieren descubrirla y seguirla. ¡Cristo, ten piedad! Porque decimos que amamos a D...

XXX Domingo del Tiempo Ordinario, Misa Familiar, 29 de octubre de 2017

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MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días a todos los hermanos! Sepan que todos son bienvenidos a nuestro XXX encuentro con el Señor Jesús dentro del Tiempo Ordinario.  Y ¡cómo no hacerlo!, si es el mismo Jesús quien nos invita porque quiere llenarnos de su amor, que todo lo puede. Al hablar de amor debemos pensar en Dios que, como Padre, nos ha amado y traído a la existencia; como Hijo, se entregó totalmente por nuestra Salvación; y como Espíritu Santo, permanece dándonos la Gracia necesaria para que alcancemos la santidad. Por eso nos pide que lo amemos y que amemos al hermano, al prójimo. Él nos conceda la gracia de descubrirlo y amarlo en nuestro prójimo. PENITENCIAL Porque nos gusta ser bien tratados, pero nos cuesta tratar de la misma manera a extranjeros, pobres o a quienes vemos como inferiores. ¡Señor, ten piedad! Porque vivimos tan secundaria y ligeramente nuestra fe que pocos quieren descubrirla y seguirla. ¡Cristo, ten piedad! Porque decimos que amamos ...