Solemnidad del Corpus Christi, 18 de junio de 2017
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días, hermanas y hermanos! Cuando Jesús expresó que estaría en medio de nosotros todos los días hasta el final de los tiempos, seguro que nadie hubiera pensado que se escondería -por así decirlo- en un pedazo de pan, en un poco de vino. Lo cierto es que Él nos invita porque Él mismo parte para nosotros el pan. Venimos, en este día del Corpus Christi, sabiendo que el Señor nos hace un espacio en su Mesa santa y nos envía, luego, a llevarlo a quienes encontremos, como emisarios de su amor. Celebramos la presencia real de Jesucristo en el Sacramento del Altar desde 1264 y por decisión del Papa Urbano IV. Ya desde entonces se hacía la exposición solemne del Sacramento y se celebraba la procesión. Para honrar a ese Dios, el único, el que quiso quedarse entre nosotros, hoy se acompaña al Señor por las calles y las plazas de muchas comunidades, pidiendo que su Presencia, real y misteriosa en la Eucaristía nos lleve a adorarle con todo nuestro corazó...