Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta luz

IV Domingo de Cuaresma, 26 de marzo de 2017

Imagen
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días tengamos todos! Sean   bienvenidas y bienvenidos a la Eucaristía de este Cuarto Domingo de Cuaresma. Podríamos decir que somos seres en relación y, por lo tanto, cuando esta relación no se da se establece sobre nosotros una enorme limitación. La Palabra nos invita hoy a liberarnos con la Presencia del Señor Jesús, de manera que podamos ver más allá de lo aparente –por cuanto somos Luz en Cristo- y a dejar que Él mismo nos abra los ojos para que podamos descubrir a Dios en nuestras vidas y mirar los corazones. PENITENCIAL 1. Vivimos aparentando y pretendemos que Dios nos trate según esas apariencias. ¡ Señor, ten piedad! 2. Porque nos da vergüenza declararnos cristianos católicos ante nuestros amigos y relacionados. ¡Cristo, ten piedad! 3. Porque para quedar bien con las personas   terminamos negando nuestro bautismo y actuando como ciegos.   ¡Señor, ten piedad MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS PRIMERA.- La pri...

Y ¿qué hubo “en el Principio”? Luis Manuel Suarez, cmf

Imagen
 Amigos: Comparto con ustedes una sencilla y profunda reflexión de un Claretiano, publicada en Ciudad Redonda. Es un 'regalo' de fin de año: “En el Principio” había Silencio. Porque para que resuene una palabra, tiene que haber silencio. El silencio de un universo aún sin proyecto, sin comienzo. El gran silencio donde se sueñan los grandes sueños… para que un día puedan llegar a ser realidad. El silencio del amor con el que se miran los enamorados, con esa mirada cómplice donde no hacen falta las palabras. El Silencio del Amor del Dios trinitario. “En el Principio” había Palabra. La palabra, el contenido, que irrumpe y crea la realidad. Crea, organiza, recrea… La Palabra que deshace el caos y que ordena la vida. La Palabra que expresa lo que Dios soñó, que no es otra cosa que la imagen acabada de su ser en relación: el Hijo. “En el Principio” había Vida. La Vida en abundancia es el proyecto de Dios para el mundo. Personificada en su Hijo, esa Vida está llamada a desarr...