IV Domingo de Adviento, Misa Familiar, 18 de diciembre de 2016
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días para todas y todos! Pedimos al Dios-con-nosotros nos llene a todos de una gran alegría en esta Eucaristía del Cuarto Domingo de Adviento. Muy pronto llegará el Niño en quien se unieron la familia de David y su condición de Hijo de Dios. Es el Emmanuel, el que desde antiguo fue prometido, que se establece por obra del Espíritu Santo en las entrañas de una Virgen, María. Se trata de Dios, abajado a nuestra humanidad, dignificándola y salvándola. Sobran, pues, las razones para disponernos a renacer, a ser personas con un enfoque y una razón de ser novedosos: Dios está con nosotros porque nos ama y nos trae su Paz. LA CORONA DE ADVIENTO Nos hemos estado preparando para recibir a Jesús en nuestros corazones. El que, históricamente, nació en un portal en Belén, quiere hacerse presente en nuestros corazones. Al llegar a la cuarta y última semana del Adviento, encenderemos la vela blanca, la "Vela del Amor", que nos recuerda el inmen...