V Domingo de Cuaresma, 13 de marzo de 2016
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días tengamos todas y todos! Sean bienvenidos a nuestra Eucaristía. Estamos en el tiempo de la Misericordia divina, que debe movernos a la misericordia de unos para con los otros, perdonándonos y perdonando, aceptando humildemente la Salvación que nos da Jesucristo, Señor nuestro. Hemos llegado al V Domingo de Cuaresma, la cual está próxima a terminar, dando paso a la Semana Mayor y, en ella, al Triduo Pascual. En este tiempo hemos podido descubrir cómo es el Padre, cuánta Misericordia hay en Él, y cómo es el Hijo, que se hizo fragilidad humana para salvarnos. Hoy nos encontraremos con una actitud fundamental: somos pecadores y, por tanto, debemos arrepentirnos para poder seguir el camino de la Vida verdadera. Y porque nosotros somos pecadores hemos de ser compasivos ante las faltas ajenas, pues también ellos deben recibir el perdón y seguir construyendo la Vida. PENITENCIAL 1. Confesamos nuestros pecados pero no nos perdonamos por haber...