III Domingo Ordinario, 27 de enero de 2019
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días! Reciban nuestra más cordial bienvenida a la celebración del día consagrado al Señor, el Domingo, cuando escucharemos a Dios, nos encontraremos con Jesús y su Santo Espíritu nos restablecerá y animará; así como María, la Madre, que estará intercediendo por nosotros, sus pequeños. Por supuesto, esta Eucaristía debe hacernos vivir mejor nuestra fe. Para ello hemos de esperar y recibir la Palabra de Dios con corazón humilde, dejándonos guiar y modelar, para que podamos actuar según la necesidad del Cuerpo de Cristo, que es su Iglesia, y llevar –con el ejemplo- esa Palabra recibida a todos los ambientes de nuestras vidas, por cuanto todos somos evangelizadores. ACTO PENITENCIAL 1. Porque no buscamos leer tu Palabra, Señor, ni le prestamos atención cuando se la proclama en las misas. ¡ Señor, ten piedad! 2. Nos han enseñado que somos el cuerpo de la Iglesia, cuya cabeza es Cristo. Pero n...