III Domingo de Pascua, 10 de abril de 2016
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy bendecido día para todas y todos! ¡Que los corazones se alegren ante la Presencia nutricional, sanadora, liberadora y transformadora de Aquél que venció la muerte y nos trae su propia vida! Ya han pasado algunos días de la semana que nos enfrentaba al pecado y a la muerte pero que terminaba cantándole a la Resurrección gloriosa de Jesús. Nuevamente nos encontraremos con su paso glorioso sobre nuestro pecado en este altar, paso con el que nos entrega incruentamente al Padre para rescatarnos de la muerte, del pecado. Con quienes lo conocieron personalmente, los Apóstoles, reconoceremos al Señor por la fe. Es más, se nos llamará a recobrar el ánimo ante nuestra propia debilidad –que nos aleja de Dios- para comprender que el Señor siempre estará entre nosotros, transmitiéndonos su propia Vida y recordándonos que sigue esperando que Lo anunciemos a todas las personas, como testigos que somos de su amor y de su poder. Para hacerlo hemos de t...