VII DOMINGO DE PASCUA 17 de mayo de 2015 SOLEMNIDAD DE LA ASCENSION DEL SEÑOR
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días para todos los hermanos y hermanas! Hemos llegado ya al último Domingo de Pascua, el Séptimo, en el que celebramos la Ascensión del Señor. Ya el próximo Domingo celebraremos Pentecostés, la venida del Espíritu Santo. Seguro que los discípulos de Jesús ni estarían pendientes de tantas palabras que Él les había dicho; por ejemplo, que iría a prepararnos una morada en el cielo. Ante su humana tristeza, la ayuda divina no se hace esperar: Él ha de volver con gloria. Entre tanto, esperarán la venida del otro Paráclito, el Espíritu Santo. El Señor se marcha: asciende entre las nubes. Los discípulos se sintieron tristes en un primer momento. Dios mismo envía mensajeros a recordarles que Él volverá en su gloria. Y corresponde a La Madre, María Santísima, mantener unidos y en la oración a quienes esperaban Su regreso. A nosotros nos corresponde unirnos a María, la Madre, para preparar nuestros corazones para adorar a Dios con nuestro dí...