XXX Domingo del Tiempo Ordinario 25 de octubre de 2015
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días para todos los hermanos aquí presentes! Al momento de darles la bienvenida a nuestra Celebración del XXX Domingo Ordinario los invitamos a abrir muy bien los ojos y apreciar las bendiciones con que el Señor nos dice que nos ama. Y, aunque podamos estar pasando momentos de dificultad, hemos de fijar en el Señor nuestra mirada y seguir adelante. Él nos quiere consolar. Él quiere seguir haciendo grandes cosas por nosotros. Él quiere nuestra alegría verdadera. Él, Sumo y Eterno Sacerdote, nos ha dado la Salvación y debemos vivir como quien ha sido salvado a tan grande precio, la Cruz Redentora. El mundo nos muestra supuestas maravillas para lograr la felicidad pero, si dejamos que el Señor Jesús abra nuestros ojos y nos quite la ceguera espiritual, podremos ser verdaderamente dichosos y ayudar a otros a lograrlo. ¡Que nada ni nadie nos impida acercarnos a Él y contarle lo que nos pasa! Recordemos que éste es el Día del Señor. PENITENCIA...