XXX Domingo del Tiempo Ordinario, 23 de octubre de 2016
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días para todos los hermanos aquí presentes! Al momento de darles la bienvenida a nuestra Celebración del XXX Domingo Ordinario los invitamos a apreciar las bendiciones con que el Señor nos dice que nos ama, aunque tengamos tantos defectos y hayamos equivocado tantas veces el camino. Él siempre nos quiere consolar. Él quiere seguir haciendo grandes cosas por nosotros. Él quiere nuestra alegría verdadera. Él, Sumo y Eterno Sacerdote, nos ha dado la Salvación y debemos vivir como quien ha sido salvado a tan grande precio, la Cruz Redentora. El mundo nos muestra supuestas maravillas para lograr la felicidad pero, si dejamos que el Señor Jesús sea nuestro centro y lo llevamos dondequiera nos encontremos, podremos ser verdaderamente dichosos y ayudar a otros a lograrlo. En este sentido recordamos a esas personas que dedican su vida a llevar el mensaje de amor y vida de nuestro Señor Jesucristo en tierras lejanas, normalmente en medio de muchas ne...