XVII Domingo Ordinario, 28 de julio de 2019
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Deseamos a todos un día lleno de bendiciones! Sintámonos bienvenidos, en este Día del Señor a la Eucaristía del Domingo XVII Ordinario. Muchas veces nos habremos preguntado si nuestra oración sirve de algo. De no ser afirmativa nuestra respuesta, podríamos cambiar la pregunta: ¿Cómo anda nuestra amistad con Dios? Porque la oración es encuentro de amigos; en este caso, de Uno -lleno de Misericordia y poder- con otro –nosotros-, necesitados y limitados. De ahí que al comunicarnos con el Señor se restablezca el equilibrio –para nosotros y para otros- y lleguemos a descubrir que no estamos solos, pues tenemos un Padre –el más excelente de todos- y que somos hermanos en el Hijo Primogénito, Jesús, quien nos ha enseñado a orar. ¡Por eso, alegrémonos y demos gracias a Dios! PENITENCIAL a) Porque olvidamos nuestro papel de intercesores ante las necesidades de nuestro prójimo. ¡Señor, ten piedad! b) Porque tomamos el bautismo como un hecho social –que no...