Domingo XXII del Tiempo Ordinario, 28 de agosto de 2016
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días para todas y todos! Que el Señor que nos invita a su Banquete nos colme de sus bendiciones. Y ¡por qué no comenzar bendiciendo a quienes nos acompañan a celebrar este XXII Domingo del Tiempo Ordinario? (…) (animar a hacerlo) Hoy el Señor nos enseña mucho. Primeramente, quiere que entendamos que hacernos los importantes solo nos podría poner en evidencia ante todos. El humilde puede ser honrado –y eso será agradable- pero el orgulloso tomado a menos se sentirá muy mal. También quiere Jesús que entendamos que el Reino de Dios no toma en cuenta la riqueza y el honor social, político o cultural que podamos experimentar; eso es pasajero. Sin embargo, los que son mansos y humildes de corazón –como es Él- encontrarán felicidad, paz y sosiego. Finalmente nos invita el Señor a dar sin esperar pagos o recompensas aquello que gratis hemos recibido. Porque así lo ha hecho Él: nos lo ha dado todo sabiendo de nuestra debilidad y pequeñez. Eso es...