El silencio
La creación toda es expresión de silencio. 'En el principio...' el autor sagrado refiere cómo el vacío y la soledad reinaban; pero había caos. Sólo la Palabra creadora de Dios intervino, rompiendo el silencio, creándolo para poder expresarse, dándole poder a Su Palabra que dio sentido a esa vida, ordenó lo ya existente y llamó a la vida a nuevas creaturas. Así, como culmen, fue llamado a la existencia el ser humano, con un plan de vida previsto pero dotado de libertad para decidir, con imaginación creadora para proyectar su futuro y enmendar sus errores. Pero este ser humano, que también fue dotado del poder de la palabra expresiva, tuvo que dar nombre a lo existente. De allí que llegó a pensar que todo lo que encontraba y a lo que daba un nombre, eso era suyo. En un principio sus palabras hacían propiedad y esclavos suyos a todo. Ahora, por el grandísimo poder que las palabras han adquirido, el ser humano ha llegado a ser él mismo esclavo de sus propias palabras. ¡Es la ...