VI Domingo del Tiempo Ordinario 15 de febrero de 2015
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días para quienes asistimos hoy a la Fiesta del gran amor de Dios, la Eucaristía! Es este Domingo VI del Tiempo Ordinario un día de hermandad, de alegría, de sanación y superación de nuestras dificultades, ya que con nosotros está Aquél que se sacrificó por nosotros, no para buscar beneficios, sino para darnos lo que necesitábamos. Su amor siempre es Buena Noticia. Porque Jesús responde con Su amor a nuestras más duras realidades. Y ante una sociedad que nos marca y separa, Él viene a decirnos que ya no hay motivos para estar solos, aislados, pues Él ha venido a levantarnos, a sanarnos, a devolvernos la alegría perdida. Alegrémonos, pues, en el Señor; entreguémosle todo lo que nos produce dolor. Él ha venido a encontrarse con cada uno, cada una, porque nos conoce y nos ama de forma particular. ¡Dejémosle actuar! Cantemos y alegrémonos, por tanto, con el Señor, que viene a sanarnos y liberarnos. PENITENCIAL 1. Porque muchas ve...