II Domingo de Pascua, , 28 de abril de 2019
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Hermanos, que la alegría pascual del Resucitado llene nuestras vidas de bendiciones abundantes! A una semana de la Resurrección del Señor, Él sigue entregándonos el don de la paz. Habiendo estado celebrando el anuncio de la Resurrección durante los días ‘octavos de Pascua’ de la semana que concluye, conviene que nos preguntemos si creemos que Jesús padeció, murió y, al tercer día, resucitó; de no ser así, podemos clamar con el apóstol santo Tomás , diciendo al Señor -aquí presente-: ‘¡Señor mío y Dios mío!’ Cada Domingo el Señor se hace presente en medio de nosotros y derrama sobre nosotros su Misericordia, que brota de su costado abierto. ¡Dejemos que nuestra fe reviva y que podamos decir al mundo con palabras y actitudes que nuestro Dios está vivo y sigue actuando en nuestras vidas! Celebremos el Domingo de la Misericordia y dejemos crecer y fortalecerse lo que es bueno en nuestras vidas. PENITENCIAL v Aunque llevar tu mensaje –principalmente ...