III Domingo de Adviento, 13 de diciembre de 2015
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días para todas y todos! ¡Sean bienvenidos a este encuentro con la alegría ! Es que el Señor está cada vez más cerca de nosotros. La luz de Cristo ha de manifestarse en nuestras actitudes. Y, así como el nacimiento de un niño llena de alegría a su familia, el nacimiento de Jesús en nuestros corazones debe llenarnos de un fino gozo que nos impulse a cambiar lo malo por lo bueno, en honor a Él, que ya viene. Debe producir frutos de vida su llegada a nosotros. No podemos quedarnos en una celebración más o menos grande –desde el punto de vista material- que solo llegue a la belleza exterior. Debemos llenarnos del amor de Dios que hizo posible el nacimiento de su Hijo en medio de nosotros. Vivamos este III Domingo de Adviento, el Domingo de la alegría, de manera que se nos note, para que la podamos contagiar a quienes nos encuentren. BENDICIÓN DE LA TERCERA VELA DE ADVIENTO Dios Padre nuestro, que nos has dado a tu Hijo Jesucristo, escucha n...