XXX Domingo Ordinario, 27 de octubre de 2019
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días para todos los hermanos aquí presentes! Al momento de darles la bienvenida a la celebración del XXX Domingo Ordinario, los invitamos a apreciar las bendiciones con que el Señor nos dice que nos ama, aunque tengamos tantos defectos y tantas equivocaciones y fracasos. Él siempre está dispuesto a consolarnos y a seguir haciendo grandes cosas por nosotros, pues Él quiere nuestra felicidad. Él, Sumo y Eterno Sacerdote, nos ha dado la Salvación y debemos vivir como quien ha sido salvado a tan grande precio, la Cruz Redentora. Entendamos que, aunque el mundo nos muestre supuestas maravillas para lograr la felicidad, si dejamos que el Señor Jesús sea nuestro centro y lo llevamos con nosotros, podremos ser verdaderamente dichosos y otros, también, lo lograrán. PENITENCIAL 1.- Ignoramos a muchas personas en torno a nosotros porque no nos importan o son pobres. Les negamos nuestra ayuda. ¡Señor, ten piedad! 2.- Porque no nos comportamos...