Solemnidad de Pentecostés, 20 de mayo de 2018
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días, hermanos y hermanas! Sean bienvenidos a nuestra celebración eucarística de este Domingo de Pentecostés. Hoy, como en aquel entonces «Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar». También los discípulos de Cristo se disponían a conmemorar esa fiesta que celebraba tanto la primera cosecha recogida como la entrega de la Ley en el Monte Sinaí y de la Alianza. Podríamos, pues, concluir que si el Espíritu Santo vino sobre la Iglesia precisamente el día en que se celebraba la fiesta de la Ley y de la Alianza, es evidente que el Espíritu Santo se constituye en la ley nueva, la ley espiritual con que Dios sella la Nueva y Eterna Alianza. Ayer como hoy, esta Ley debe ser sellada en el corazón de cada hombre y de cada mujer, cual si fueran tablas de carne. Dispongámonos, ahora, puestos de pie y cantando, a ...