Los muertos
Todos tenemos alguien importante que ya no esté entre nosotros. Alguien que se murió , se durmió , se marchó o ya no está , según el decir de la gente. Recuerdo, en mi niñez, el pánico que me causaba saber que alguien había fallecido, comprobar siempre que todo se transformaba en la casa donde esto hubiera ocurrido: muebles, iluminación, sillas en cantidad… ¡Era muy significativo este hecho y me causaba mucho miedo! Al pasar los años e ir teniendo más encuentros con la hermana muerte ocurría que, contrario a lo que podíamos imaginar, ese miedo se iba racionalizando hasta llegar a ser un hecho más de la vida misma. Tan común la muerte como el nacimiento; ambos salpicados de lágrimas, es parte de nuestro cada día. No pensaban así los contemporáneos del Dueño de la V...