XXIII Domingo Ordinario, 9 de septiembre de 2018
MONICIÓN DE ENTRADA Reciban todos la más cordial bienvenida a nuestra acción de gracias a Dios, quien nos da todo lo que necesitamos para ser felices. Por cuanto estamos invitados a tratar a todas las personas con la misma amabilidad y respeto, podríamos comenzar saludando a quienes están sentados junto a nosotros, darles un cálido saludo de hermanos en Cristo y presentarlos al Señor. Comprobaremos que esto nos llena de esperanza, porque el Señor todo lo ha hecho para todos, ya que Él no hace diferencias sociales, culturales o económicas, pues nos ama con locura de Cruz a todos por igual y espera que nosotros hagamos lo mismo. Él nos da la sanación que requerimos y quiere que nos sintamos hermanos, que tengamos paz dondequiera que nos encontremos. Colaboremos con el Señor para que muchos experimenten desde ya el Reino de Dios. ¡Participemos con alegría en este encuentro de hermanos! PENITENCIAL 1 . Ponemos nuestras esperanzas en todo lo humano porque creemos poco...