III Domingo de Adviento, 15 de diciembre de 2019
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días, hermanos! ¡Sean bienvenidos a este encuentro con la alegría! Es que el Señor está cada vez más cerca de nosotros. El III Domingo de Adviento es el Domingo de la alegría, que ha de notársenos y ha de contagiar a todos, porque la luz de Cristo ha de manifestarse en nuestras actitudes. Así como el nacimiento de un niño llena de alegría a su familia, el nacimiento de Jesús en nuestros corazones debe llenarnos de un fino gozo que nos impulse a cambiar lo malo por lo bueno, en honor a Él, que ya viene. Su llegada debe producir frutos de vida en nosotros. No podemos quedarnos en una celebración más o menos grande –desde el punto de vista material- que solo implique la belleza exterior. Debemos llenarnos del amor de Dios que hizo posible el Nacimiento de Su Hijo en medio de nosotros. BENDICIÓN DE LA TERCERA VELA DE ADVIENTO (El sacerdote bendice el tercer cirio) Dios Padre nuestro, que nos has dado a tu Hijo Jesucristo, escucha nuestr...