Monición de Entrada ¡Muy buenas noches para todas y todos! Hoy nos hemos reunido para celebrar a nuestra Madre la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. A María la invocamos como Madre y nos sentimos apoyados y protegidos por ella. Su cariño y su ternura llenan nuestras vidas y por eso ponemos en Ella nuestra confianza. La liturgia nos invita hoy a tener una fe sólida, capaz de construir y transformar nuestra vida, donde la oración, la convivencia, el amor y la predicación estén presentes. Es momento de creerle a Dios y esperar confiados; de dar frutos de vida cristiana; y, muy importante, involucrarnos en la absolutamente necesaria dinámica del perdón, que tanto bien nos hace a todos. Puestos de pie, recibamos al celebrante e iniciemos esta acción de gracias por Aquella que ruega por todos sus hijos que acuden a Ella. PENITENCIAL Es el momento de reconocernos pecadores. No hacen falta muchas palabras, pero Jesús quiere que lo hagamo...
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