Entradas

Mostrando las entradas de junio, 2020

XIII Domingo Ordinario, 28 de junio de 2020

Imagen
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Día de bendiciones para todos los hermanos aquí reunidos! Como cada domingo, hemos acudido al llamado que Jesús nos hace para compartir su Cuerpo y su Sangre en el Banquete de la Vida, el Banquete Eucarístico. Hoy hemos de hablar de acogida, de relación abierta a otros, de descubrir a Dios en las personas. El misterio que cada persona representa nos refiere a Jesucristo -nuestro Salvador- y, a su vez, al Padre, quien lo envió para nuestro bien. Y, así como Jesús se hizo donación plena y perfecta para toda la humanidad, nos corresponde a nosotros ofrendarnos con Jesucristo al Padre. El resultado será un mundo mejor. PENITENCIAL ·         Porque nos cuesta ayudar a quien nos necesita, para evitarnos ‘complicaciones’. ¡Señor, ten piedad! ·           Porque aceptamos cualquier idea del mundo; porque nos da lo mismo creer en Resurrección o reencarnación. ¡Cristo, ten piedad! ·         Porque esperamos la gloria de la Resurrección sin pasar por el d

XIII Domingo Ordinario, Misa Familiar, 28 de junio de 2020

Imagen
MONICIÓN DE ENTRADA ¡Día de bendiciones para todos los hermanos aquí reunidos! Como cada domingo, hemos acudido al llamado que Jesús nos hace para compartir su Cuerpo y su Sangre en el Banquete de la Vida, el Banquete Eucarístico. Al hablar de acogida, de relación abierta a otros, de descubrir a Dios en las personas por cuanto Jesús se hizo donación plena y perfecta para toda la humanidad, nos corresponde a nosotros ofrendarnos con Jesucristo al Padre para hacer un mundo mejor gracias al Espíritu. PENITENCIAL Porque nos cuesta ayudar a quien nos necesita, para evitarnos ‘complicaciones’. ¡Señor, ten piedad! (¿Qué podemos hacer por este hermano?) ·           Porque aceptamos cualquier idea del mundo; porque nos da lo mismo creer en Resurrección o reencarnación. ¡Cristo, ten piedad! (Muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús) Porque esperamos la gloria de la Resurrección sin pasar por el dolor de la Crucifixión. ¡Señor, ten piedad! (E l que pierda su vida p