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Mostrando las entradas de febrero, 2015

El Padrenuestro, la gran oración (Extracto del programa “Web of Faith”, padre Vallina)

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CONSIDERACIONES EN TORNO AL PADRENUESTRO El Padre Nuestro, lo encontramos en los Evangelios de san Mateo 6   y Lucas 11; san Marcos 11 sólo hace una breve alusión. Los contextos en que están relatados son distintos: Mateo lo hace después del Sermón del Monte, Marcos hace su alusión después de la   entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén y, según Lucas, Jesús enseña esta oración a los apóstoles a petición de éstos, como el Bautista enseñaba a orar a sus discípulos. San Lucas, trae esta oración en forma más breve. Buscando documentación sobre esta oración enseñada por Jesús, encontramos diversas conclusiones que aseguran cuál es la versión original y cuál es una ampliación de la otra. El hombre -por lo general- busca simplificar las cosas y seguramente los antiguos copistas tendrían la tendencia a suprimir más que añadir. Sin embargo, en lo importante, el núcleo es el mismo. Esta oración evidentemente judía, tiene su originalidad particular, por cuanto las expresiones prese

DECÁLOGO PARA NO OLVIDAR A LOS QUE NUNCA NOS OLVIDARON Por Javier Leoz

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(Quiero compartir esta sencilla pero muy apropiada reflexión de Javier Leoz en torno a nuestra actitud con los difuntos. Espero sea de utilidad) 1 .- Reza todos los días por aquellos que te han precedido en el camino de la vida. Lo que eres y, tal vez lo que tienes, se lo debes a ellos. ¿Rezas por los que te aguardan al final de tu camino? 2.- Saborea, siempre que puedas, la paz o la calma de un camposanto. Te ayudará a relativizar el excesivo aprecio por lo superficial y, sobre todo, te educará a vivir apuntando a lo necesario. ¿Vives con sentido de trascendencia? 3.- Trata a tus difuntos con respeto . Si incineras, guarda sus cenizas en el lugar que les corresponde: el camposanto. ¿Por qué elevamos monumentos a las mascotas y, en cambio, lanzamos sin escrúpulo alguno, en el mar o en el monte los restos de nuestros seres queridos? ¿Tal vez porque en el fondo nos estorban? ¿Tal vez porque no queremos obligaciones de llevar flores, derramar lágrimas o rezar oraciones? 4.

II Domingo de Cuaresma, 1 de marzo de 2015

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MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy buenos días, queridas familias, queridos niños, niñas y jóvenes! Sean todas y todos bienvenidos a la Eucaristía de este II Domingo de Cuaresma.          La semana pasada nos encontramos con que   Dios abandonaba su disgusto con el ser humano a consecuencia de su maldad. Si bien es cierto que Dios no tiene problemas de memoria y que no necesita recordatorios, Dios daba señal de su compromiso mediante un arcoíris . Porque quien nos ama no pide pruebas de amor, sino que nos demuestra su amor. Hoy comprobaremos que, a lo largo de la Historia de Salvación, ha habido muchas personas que –como Abraham- han dado testimonio de su compromiso de fe y seguimiento a Dios. Abraham supera la prueba que Dios le presenta y recibe multitud de bendiciones para él y su descendencia. De igual manera, confirmaremos la firme decisión de Dios para salvarnos de nuestro error, de la muerte, del pecado. En este sentido, no duda en ofrecer a su propio Hijo Único, Jesucristo,

I Domingo de Cuaresma 22 de febrero de 2015

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MONICIÓN DE ENTRADA ¡Muy feliz I Domingo de Cuaresma para todas y todos los hermanos! Recordemos que somos bienvenidos a nuestro encuentro fraterno de cada semana. Cada una, cada uno de nosotros somos una elección del Dios de la vida que, acompañándonos, está dispuesto a hacerlo todo por nuestra felicidad, por nuestra salvación. Jesús, ‘El Señor’,   quiere liberarnos del pecado, que tanto daño nos causa, que nos hace esclavos.   ¡Su Palabra nos da fuerzas para triunfar! ¡La oración y los sacramentos nos disponen para la verdad! ¡Jesús es el único Dios, a Él sólo hay que adorar! Y no menospreciemos el valor del sacrificio en la lucha contra el mal: nuestros esfuerzos por servir y ayudar a las personas que nos rodean es un tesoro para esta vida y para la Vida Eterna. Cantemos, pues, y alegrémonos, ya que no estamos solos. Dios mismo es nuestro auxilio. Jesús nos enseña cómo vencer el mal, cómo alcanzar la Salvación. Creámosle y confiemos en Él. PENITENCIAL 1.     Nos cue